jueves, 13 de marzo de 2014

Campos Electromagnéticos y el Cáncer

Campos electromagnéticos de frecuencia extremadamente baja.

Por: Dolores Javier Sánchez González

Los efectos de los campos electromagnéticos defrecuencia extremadamente baja en animales expuestos durante largo tiempo son controversiales, aunque la mayoría de los estudios no proporcionan evidencias confirmadas de que la exposición prolongada a campos de frecuencia extremadamente baja produzca cáncer o daño genotóxico en animales.Tanto estudios epidemiológicos y de laboratorio muestran poca evidencia de que las líneas eléctricas y los "trabajos eléctricos" estén asociados a un aumento del cáncer. La interacción del material biológico con una emisión EM depende de la frecuencia de la emisión.
Una revisión de 1999 por parte del Instituto Nacional de la Salud (National Institute of Health) de
Estados Unidos concluyó que: "La evidencia científica que sugiere que la exposición a campos electromagnéticos de frecuencia extremadamente baja supone un riesgo para la salud es débil". Una revisión del Consejo Nacional de Protección Radiológica (National Radiation Protection Board, NRPB) del Reino Unido en 2001, concluyó que: "Los estudios experimentales de laboratorio no han proporcionado una buena evidencia de que los campos electromagnéticos defrecuencia extremadamente baja sean capaces de producir cáncer”. En el mismo año, la Comisión Internacional para la Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP) concluyó que: "En ausencia de evidencias de los estudios en células o animales, y dadas las incertidumbres metodológicas y, en muchas casos, inconsistencias de la literatura epidemiológica existente, no hay ninguna enfermedad crónica para la cual haya una relación etiológica (causal) con campos electromagnéticosde frecuencia extremadamente baja que pueda considerarse establecida".

Los estudios experimentales no han podido demostrar un efecto biológico en los seres vivos a dosis habituales entre 0.2 y 150 µT de exposición. En nuestro modelo, empleamos una dosis continua de 250 µT. El incrementode las enzimas ALT, LDH y AST, fue el único dato positivo encontrado en los animales expuestos en esta investigación. La enzima alanina aminotransferasa (ALT), conocida anteriormente como transaminasa glutámico-pirúvica (GPT), se localiza en hígado, riñones, corazón y en músculos, de donde se libera a la sangre. Los valores normales de ALT es 8 a 50 U/L en hombres y de 7 a 33 U/L en mujeres. La ALT es más específica en hígado que la aspartato aminotransferasa (AST), por esta razón, el cociente ALT/AST (o GPT/GOT) es mayor de 1 en hepatitis viral, aunque es menor de 1 en la esteatosis, hepatocarcinoma y en la cirrosis hepática. Por otra parte, la enzima aspartato aminotransferasa (AST), conocida anteriormente como transaminasa glutámico-oxalacética (GOT), se encuentra en corazón, hígado y músculos. Los valores normales a 37°C en humanos oscilan de 5 a 34 U/L. Se eleva en plasma en casos de infarto agudo de miocardio (IAM), hepatopatías, miopatías, e intoxicación por fármacos. La enzima lactato deshidrogenasa (LDH) se concentra en el corazón, riñón, hígado y músculos. Se eleva en el IAM, daño renal y hepático, anemia, neoplasias y patología muscular. Los valores normales en sangre en humanos van de 114 a 240 U/L. El incremento de estas enzimas en nuestra investigación, puede deberse a un efecto de los campos electromagnéticos defrecuencia extremadamente baja a la dosis de 250 µT en algún sitio no identificado del organismo, probablemente el tejido muscular. También se ha postulado que los campos electromagnéticos de frecuencia extremadamente bajatienen un efecto prooxidante y se demostró que la administración de Zinc en el agua de beber a una dosis de 40 mg/l, en ratas expuestas a 128 mT protege de cambios hematológicos y estabiliza los niveles plasmáticos de las transaminasas debido probablemente a sus propiedades antioxidantes. Sin embargo, Dasdag y cols., no encontraron efecto en los parámetros hematológicos e inmunológicos en soldadores expuestos a campos electromagnéticos. De la misma forma un estudio en Turquía con 31 trabajadores varones de la compañía de luz entre 30 y 40 años no encontró un incremento significativo en el riesgo de desarrollar cáncer.

Si desea conocer mas acerca de la investigación del Dr. Dolores Javier Sánchez González puede consultarla en: 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario